El shortbread es una elaboración a medio camino entre un bizcocho y una galleta. Se le puede dar diferentes formas. Sus ingredientes son 250 gr. de mantequilla, 125 gr. de azúcar glass, 250 gr. de harina de trigo y 150 gr. de harina de maíz. Como podéis ver es una receta altamente energética. Según Jamie Oliver éste es “The best shortbread in the world”, al menos así lo llama en su libro“Cook with Jamie”.

Shortbread

Vais a ver lo sencillo que es. Batimos la mantequilla (que estará a temperatura ambiente) con el azúcar. Luego vamos añadiendo poco a poco las harinas, previamente tamizadas. Llegará un momento que para seguir mezclando la masa tendremos que usar las manos. Una vez que la tenemos lista enharinamos una bandeja de horno y pasamos ahí la masa. Alisamos hasta que quede a una altura de unos dos centímetros. Horneamos a 150 grados durante 50 minutos.

Shortbread

Estando todavía un poco caliente lo cortamos y espolvoreamos con azúcar glass. ¿Será éste el sabor de Glasgow? Ya queda poco para saberlo…

Alguna de las veces que hemos ido a ver a nuestros amigos que viven en Murcia nos han hecho caldero. Un plato de arroz y pescado, fácil de preparar pero muy rico. También lo hemos probado en La Tana, el restaurante del padre de las Hello Cuca.

Vamos a necesitar una dorada abierta y sin espinas, un tomate maduro, dos dientes de ajo, 200 gr. de arroz y un par de cucharaditas de pimentón del bueno.  ¡Ah! y caldo de pescado. Lo podemos preparar con lo que desechamos de la dorada o tenerlo ya preparado de antemano.

Caldero

En la cacerola donde vayamos a hacer el arroz echamos un chorrete de aceite de oliva y ponemos a calentar. Ahí hacemos, vuelta y vuelta, los lomos de pescado. Una vez hechos reservamos. Añadimos más aceite si es necesario y doramos los ajos que habremos cortado bien pequeño (yo lo suelo rallar). Cuando esté listo añadimos el pimentón y lo sofreímos. Sólo un par de vueltas para que no coja mal saber. Ahora es el turno del tomate, que habremos rallado. Lo mareamos un poco y añadimos el arroz. Después de muchos desvelos y disgustos he llegado a la cantidad justa para nosotros. 50 gramos por persona. Ponemos a hervir el arroz con el caldo de pescado (hará falta casi un litro). Éste no es un arroz seco, si no más bien caldoso. Lo servimos con el pescado y una cucharadita de alioli. Probadlo, ya veréis qué facil y rico queda.

Los reyes magos me trajeron el libro de Harold McGee, “La cocina y los alimentos”. En él está todo lo que quieras saber sobre cualquier alimento. Mas de novecientas páginas de conocimiento culinario. Es ideal para dejarse llevar y abrir al azar. Leer sobre tipos de panes, frutas de climas cálidos, maneras de cocinar pescado y marisco o la historia del chocolate. Y para saber por donde vas puedes usar un marcapaginas con forma de batidor. ¡Feliz día del libro!

La cocina y los alimentos

Hay veces que lo tienes todo planificado y sabes exactamente lo que vas a hacer, cómo hacerlo. Otras, simplemente, improvisas y te dejas llevar. Quería hacer algo rápido y sin complicaciones. Saqué el salmón marinado y la crema de alcachofas que teníamos en la nevera, partí unas nueces. Preparé 200 gr. de cuscús rápido y nos sentamos a comer.

Cuscús improvisado

La sorpresa llegó cuando empezamos a mezclar los ingredientes. La crema de alcachofas de Garbancita estaba deliciosa. Con su intenso sabor a parmesano y ajo. Y todo empezó a cuadrar. Cuscús, salmón, alcachofas, nueces y una cucharadita de olivada. Delicioso.

Para hacer la crema necesitamos: 200 gr. de alcachofas en conserva (un bote de los pequeños), 20 gr. de queso parmesano rallado, 1 diente de ajo, aceite de oliva, el zumo de medio limón y sal. Se tritura y listo.

Qué buena es la envidia. Ves que alguien hace algo y allá vas tú. De cabeza. Nunca habíamos escabechado nada. No sé por qué. Hasta ahora. Dos caballas de ración para cuatro personas. Una verguenza pensará la pescatera. Cuando le explico que el poco pescado que llevo nos vale para pasar la semana abre los ojos y pone cara de perplejidad. Qué le vamos a hacer. Somos unos melindres.

Y el azar. Siempre ayuda. Cuando ya tenía las caballas desespinadas, troceadas, enharinadas y fritas me di cuenta de que faltaban la mitad de los ingredientes para hacer el escabeche. No tenía laurel, ni pimenta en grano. Así, como la mayor parte las alegrías de esta vida, por azar y por fuerza hice una nueva receta. Utilicé:

Caballa en escabeche

  • dos dientes de ajo
  • media nuez moscada
  • un trozo de romero ruidereño
  • un vaso de agua
  • un vaso de vinagre de malta (comprado en la semana británica del Lidl)
  • cinco cucharadas soperas del aceite de freir las caballas

Se ponen las cinco cucharadas de aceite en una cacerola, se calienta y se sofríen los ajos, el romero y la nuez moscada. Cuando estén dorados se aparta y se echa el agua y el vinagre. Se cuece unos minutos. Empapamos la caballa con el escabeche. Hecho de un día para otro está mejor. Palabra de melindre.

En casa somos muy queseros. Nos encantan todos los tipos de queso. Cremosos, tiernos, curados… Sin embargo hasta ahora no habíamos una sopa, o crema, de queso. Hace tiempo probamos el blue Stilton, vimos los enormes Stilton en Londres e incluso nos hemos leído la bibliografía completa de Gerónimo Stilton.

Crema de queso Stilton

Hace unas semanas, deambulando por la sección gourmet de unos grandes almacenes, nos encontramos con esta lata. Todos estuvimos de acuerdo en que nos la teníamos que llevar a casa para probarla. La acompañamos con unas tostaditas de pan sobao para matizar el intenso sabor del queso. Una pena no haber tenido nueces.

Crema de queso Stilton

Hace tiempo que debía haber puesto esta receta. Ésta es una de esas cosas que no suele faltar en casa. Con ellos te puedes preparar un aperitivo, una ensalada, un plato de pasta o lo que se te ocurra. Es fácil de hacer pero requiere bastante tiempo. Así que vamos a organizarnos.

Flujo de trabajo

Vamos a necesitar 500 gr. de tomates cherry, 2 dientes de ajo, 10 gr. de azúcar, 15 ml. de aceite, vinagre de Módena, tomillo y sal. Cortamos los tomates por la mitad (recomiendo hacer el corte horizontalmente ya que se vaciarán más facilmente), los vaciamos y los ponemos en una bandeja para el horno. Esto me suele llevar unos 30 ó 40 minutos. Así que mejor nos acomodamos y escuchamos algo tranquilo como Espanto.

Tomates confitados

En un mortero majamos los ajos con la sal y el azúcar. Añadimos el aceite y un chorrito de vinagre de Módena. Vertemos esta salsa sobre los tomates y horneamos una hora a temperatura muy baja, alrededor de 60-70 grados. Pasado este tiempo sacamos la bandeja, espolvoreamos el tomillo ruidereño y horneamos durante otra hora. Una vez hechos y enfriados los metemos en un tarro de cristal y rellenamos con aceite de oliva virgen extra. Hacedlos, merece la pena.

Acabamos de darle la espalda al 2008. Un año marcado por la pérdida, la enfermedad y una turbadora sensación de vulnerabilidad. Pero esto no es un lamento sobre las cosas olvidables que nos han pasado. Es un recordatorio para no olvidar las buenas.

El verano en la Camargue , los días de playa, la arrocera , tragaletras , true blood , Dexter (aunque empezó muy flojo), los Ting tings y Glasvegas . Los conciertos de Raveonettes y Morrissey en Madrid, las comidas con amigos y los restaurantes orientales .

Hola y adiós

Este postre es un clásico de las reuniones familiares. Gusta a todo el mundo. A los glotones y a los que no les va mucho el dulce. Sin embargo no fue hasta el otro día que di con la receta ideal. A veces el azar es determinante. No quedaban bizcochos de soletilla en el supermercado y tuve que improvisar. Cogí un paquete de brioche de la bella easo.

Para hacerlo vamos a necesitar: 75 gr. de azúcar, 2 huevos, 250 gr. de queso mascarpone, 100 ml. de café, 2 cucharadas de leche condensada y 7 rebanadas de brioche.

Tiramisu

Primero separamos las claras y las yemas de los huevos. Montamos las claras a punto de nieve y reservamos. Batimos las yemas con el azúcar hasta que blanqueen. Añadimos el queso y mezclamos bien. A continuación incorporamos las claras. Movemos de abajo hacia arriba con cuidado para no chafar las claras.

En un plato hondo preparamos el café con la leche condensada. Vamos remojando las rebanadas de brioche y las ponemos en el molde (uno de pyrex redondo, de 23 cm. es el que yo he usado, para que os hagáis una idea). Es importante que el brioche no se empape demasiado para que luego no suelte líquido. Encima de las rebanadas echamos una capa de la mezcla de huevo y queso. Ponemos otra capa de brioche, otra capa de mezcla. Para terminar espolvoreamos con cacao en polvo.

Es muy fácil de preparar. No he encontrado a nadie que lo haya probado y no le haya gustado. Puede ser un buen postre para una comida de navidad. Si no encontráis queso mascarpone lo podéis sustituir por queso blanco de untar (tipo philadelphia).

Tiramisu

No se piensen que hemos sucumbido al invierno, el frío y sus nevadas. Tampoco hemos pasado este último mes únicamente entrando y saliendo de hospitales, visitando tanatorios y sufriendo indisposiciones varias. No, en este fugaz noviembre hemos estado creando una nueva religión…

Creando una nueva religión

(Pssst! Para unirte al culto ve a uglydolls.com)

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