Se cortan unos filetes de la cola. De unos cinco milÃmetros de grosor y se rocÃan con zumo de limón. Se deja un rato. Un rato pueden ser diez minutos. Mientras se pone a calentar la plancha. Cuando está muy caliente se echan unas gotas de aceite de oliva y se van haciendo los filetes. Hay que ser rápido porque deben quedar un poco crudos por dentro. Se sirven con unas escamas de sal maldón y chorrito de salsa de soja. Fácil, rápido y muy rico. ¡Ya me gusta el salmón a la plancha!
De pequeño tenÃa unos cromos en dos colores que vistos con las gafas adecuadas tomaban volumen. Bueno, algo asÃ. En realidad eramos pequeños e impresionables. Se trataban de dibujos impresos en dos tintas que daban la sensación de movimiento.
Cuando hace unos dÃas vi un sencillo tutorial para hacer fotos estereoscópicas me picó la curiosidad. Asà que me puse manos a la obra. Fue muy fácil. Cogà dos pimientos rojos, dos calabacines, una berenjena, una cebolla y un tomate. Les di una friega de aceite de oliva y los puse en la bandeja del horno. Alrededor de una hora a temperatura media.
Una vez que está hecho se deja enfriar. Se pelan, trocean y salan. Se añade aceite y una ramita de romero. Mejor dejarlo macerar y comer al dÃa siguiente.
“Truly she is none other” es un disco ideal para escuchar una tarde ociosa de domingo. Ponerlo en el equipo de música de la cocina e ir preparando un bizcocho mientras Holly va desgranando sus canciones con esa energÃa calmada. Cascar dos huevos en un bol y batir con dos medidas de azúcar moreno. Añadir el yogur natural, la medida de aceite, una medida de harina de trigo, otra de trigo integral y una tercera de harina de maÃz blanco. La levadura y. Una cucharadita de jengibre rallado y ralladura de limón. Un bizcocho clásico como el rock que practica Holly pero con ese toque personal que ella tan bien sabe darle.
If being me is easy from where you stand
Seeing is believing from where I am
Try being me if you think you can
You think I got it easy
Try being me
Walk a mile in my shoes
Esta sala no la conozco. No es de extrañar. Hace taaanto que no vamos a un concierto chulo… Estamos dentro. No hay demasiada gente. Avanzamos. ¡Hasta primera fila! Mmm… parece que no hay teloneros. Mejor.
Nos encanta la tortilla de patata. Es un plato que nunca falla. Esta vez decidà acompañarla como lo hacÃa la yaya. Con un poquito de pisto dulce y unos pimientos fritos. A esta comida tan humilde ella le sabÃa dar su toque.
Para preparar el pisto necesitamos un bote de tomate troceado. Lo escurrimos y lo freÃmos con un poco de aceite, una pizca de sal y un par de cucharadas de azúcar. Debe resultar dulce y de textura robusta. No es una salsa de tomate. El truco de los pimientos es echarles un poquito de agua cuando están a medio hacer. No se consumen tanto y quedan más ricos. Y para terminar, unas tajadas de panceta hechas en su propia grasa. Cocina de la buena, de la yaya.
Este último jueves fue Jueves Lardero. Ese dÃa los Juanes dan la bienvenida al carnaval y es tradicional ir al campo a comer o merendar. Esta vez nos invitaron a comer en una casa a unos kilómetros del pueblo. Cuando salà de trabajar y llegar allà ya estaba bien entrada la comida. Aún asà llegúe a tiempo de probar la caldereta y las habichuelas, hechas en barro al fuego lento de la leña. Y los postres… Pasteles, fresas, tarta de queso, flan de natillas, flan de huevo. Pura gula.
La manera que más me gusta de comer las judÃas verdes es en ensalada. Cociendo en el mismo agua unas patatas y un huevo. Acompañadas por un tomate troceado y servidas con un chorrete de aceite de oliva. Mi madre, a veces, las salteaba con ajo y las servÃa con salsa de tomate. Hoy, sin embargo, las he hecho de una manera diferente.
En casa no somos muy carniceros. Intento buscar formas novedosas de hacerla. Asà es como dà con Shoogayaki. Se trata de marinar la carne, en este caso unos escalopines de ternera, en salsa de soja con jengibre rallado.
El jengibre debe ser fresco. Desgraciadamente no tenÃamos asà que lo sustituà por uno en polvo. Mezclamos los dos ingredientes. Introducimos los filetes diez minutos. Los escurrimos y los hacemos a la plancha. Acompañamos con un arroz blanco cocido. Gochi soosama.