En casa ya es tradición hacer invitaciones especiales y tartas personalizadas. Con temas como Los Increíbles, Charlie y la fábrica de chocolate, Spiderman, Keroro… Este año ha sido el de Phineas y Ferb y de Charuca . Os voy a explicar cómo hice la tarta charuquil. Vamos a necesitar:
Para el bizcocho:150 gr. de harina, 150 gr. de azúcar y 5 huevos
Para la decoración y el relleno: 500 gr. de nata montada, mermelada de fresa, sirope de fresa, una tableta de chocolate, nocilla y un trocito de papel vegetal o de hornear.
Primero vamos a preparar los bizcochos. Separamos las yemas. Batimos las cinco claras a punto de nieve. Una vez estén bien firmes las reservamos. Batimos las cinco yemas con los 150 gr. de azúcar (mejor no hacerlo de una vez) hasta que estén blanquecinas y espumosas. Vamos añadiendo la harina, tamizada, a las yemas poco a poco. Cuando tengamos una mezcla homogénea es el momento de juntarlo con las claras a punto de nieve. Mezclamos con una cuchara de madera, moviendo de abajo hacia arriba. Forramos una bandeja de horno, de unos 30 cm. de largo, con papel de hornear y echamos la mitad de la mezcla. Se cuece durante 20 ó 25 minutos a 180 grados. Repetimos la operación para obtener dos bizcochos iguales.
Una vez que se enfríen podemos recortarlos con la plantilla que hemos preparado antes. Para el relleno batimos 200 gr. de nata montada con un chorrete de sirope de fresa. Lo extendemos sobre uno de los bizcochos y ponemos por encima una capa de mermelada de fresas.
Colocamos el otro bizcocho encima. Aplicamos una capa de nata hasta la zona de las orejas, donde irá una mezcla de nata con nocilla. Hacemos los ojos recortando la tableta de chocolate, con la ayuda de un vaso que tenga un diámetro que nos venga bien. Con la manga pastelera hacemos los mofletes y el lazo. La nariz está hecha con papel vegetal sobre el que hemos puesto una capa de chocolate fundido. Una vez que esté frío se recorta con unas tijeras.
¡Ya está lista! No es complicado pero sí laborioso. Ahora sólo falta recoger la cocina .
Fácil, rápido y rico. Es el clásico bizcocho hecho con la medida de un yogur. Batimos muy bien con las varillas los tres huevos enteros con las dos medidas de azúcar. Añadimos una medida de aceite, una medida de harina de trigo, dos medidas de harina de garbanzo, un sobre de levadura, dos cucharaditas de semillas de amapola y otra de sesamo negro. Lo metemos en un molde enharinado y lo horneamos con amor. Perfecto para los desayunos invernales
Duro por fuera y blandito por dentro así es este bizcocho. Con el alma negra como el chocolate del que está hecho.
Necesitaremos 4 huevos, 250 gr. de chocolate (negro o con leche, depende de si eres un tipo duro), 200 gr. de azúcar, 400 gr. de harina, 150 gr. de mantequilla y dos cucharaditas de levadura en polvo.
Fundimos el chocolate y la mantequilla. Al baño maría o en el microondas. Dejamos enfriar. Mientras batimos los huevos con el azúcar, hasta que estén bien espumosos. Se añade, poco a poco, la harina y la levadura. Mezclamos con el chocolate. Horneamos a 200º durante 25 minutos. Rápido y sencillo.
El shortbread es una elaboración a medio camino entre un bizcocho y una galleta. Se le puede dar diferentes formas. Sus ingredientes son 250 gr. de mantequilla, 125 gr. de azúcar glass, 250 gr. de harina de trigo y 150 gr. de harina de maíz. Como podéis ver es una receta altamente energética. Según Jamie Oliver éste es “The best shortbread in the world”, al menos así lo llama en su libro“Cook with Jamie”.
Vais a ver lo sencillo que es. Batimos la mantequilla (que estará a temperatura ambiente) con el azúcar. Luego vamos añadiendo poco a poco las harinas, previamente tamizadas. Llegará un momento que para seguir mezclando la masa tendremos que usar las manos. Una vez que la tenemos lista enharinamos una bandeja de horno y pasamos ahí la masa. Alisamos hasta que quede a una altura de unos dos centímetros. Horneamos a 150 grados durante 50 minutos.
Estando todavía un poco caliente lo cortamos y espolvoreamos con azúcar glass. ¿Será éste el sabor de Glasgow? Ya queda poco para saberlo…
Este postre es un clásico de las reuniones familiares. Gusta a todo el mundo. A los glotones y a los que no les va mucho el dulce. Sin embargo no fue hasta el otro día que di con la receta ideal. A veces el azar es determinante. No quedaban bizcochos de soletilla en el supermercado y tuve que improvisar. Cogí un paquete de brioche de la bella easo.
Para hacerlo vamos a necesitar: 75 gr. de azúcar, 2 huevos, 250 gr. de queso mascarpone, 100 ml. de café, 2 cucharadas de leche condensada y 7 rebanadas de brioche.
Primero separamos las claras y las yemas de los huevos. Montamos las claras a punto de nieve y reservamos. Batimos las yemas con el azúcar hasta que blanqueen. Añadimos el queso y mezclamos bien. A continuación incorporamos las claras. Movemos de abajo hacia arriba con cuidado para no chafar las claras.
En un plato hondo preparamos el café con la leche condensada. Vamos remojando las rebanadas de brioche y las ponemos en el molde (uno de pyrex redondo, de 23 cm. es el que yo he usado, para que os hagáis una idea). Es importante que el brioche no se empape demasiado para que luego no suelte líquido. Encima de las rebanadas echamos una capa de la mezcla de huevo y queso. Ponemos otra capa de brioche, otra capa de mezcla. Para terminar espolvoreamos con cacao en polvo.
Es muy fácil de preparar. No he encontrado a nadie que lo haya probado y no le haya gustado. Puede ser un buen postre para una comida de navidad. Si no encontráis queso mascarpone lo podéis sustituir por queso blanco de untar (tipo philadelphia).
Olvidemos el jabón. ¡Hagamos bizcochos!
A veces todo es cuestión de suerte. No tienes suficiente mantequilla. Ni el tipo de chocolate adecuado. Aún así te empeñas y sigues adelante. Y, a veces, del caos surge lo sublime. Ingredientes caóticos: 50 gr. de chocolate negro con chile, 3 cucharadas de agua, 150 gr. de azúcar moreno, 70 gr. de mantequilla, 100 gr. de aceite de 0,4º (en la receta original son 170 gr. de mantequilla), 25 gr de almendras molidas, 3 cucharadas de harina de fuerza, 5 huevos, 100 gr de almendras y avellanas troceadas.
Troceamos el chocolate y lo fundimos con 3 cucharadas soperas de agua. Añadimos y mezclamos el azúcar moreno. Vamos incorporando la mantequilla y el aceite. Aquí empiezan los problemas. No se incorpora bien, sobra aceite. Apartamos el cazo del fuego y echamos las almendras molidas y las 3 cucharadas soperas de harina de fuerza. Es imposible trabajar la masa.
Repaso la receta por si se me olvida algo. Monto las claras de los 5 cinco huevos. Vuelvo a repasar la receta y descubro, viendo una foto, el texto está mal redactado, que hay que añadir las 5 yemas a la mezcla. Esto ya va consiguiendo otra textura. Sigue sobrando aceite. Con una cucharada retiro el excedente. Mezclo las claras montadas e incorporo los frutos secos troceados. Engrasamos un molde y lo horneamos a 180º. Para colmo casi se quema porque no terminaba de cuajar.
Tú no eres las calorías que consumes.
Tú no eres lo que cocinas.
Tú no eres tu bizcocho.
Soy un envidioso. Vi esta receta en amiloquemegustaescocinar, un blog me he descubierto hace poco y me encanta. Aprovechando que ahora las fresas están en su punto de madurez (y de precio) me decidí a hacerla.
Necesitaremos: 500 gr. de fresas, 400 gr. de azúcar blanquilla, medio limón y cinco cucharadas soperas de vinagre balsámico. Podemos añadirle más vinagre si nos gustan los sabores atrevidos, pues con esta cantidad apenas se nota. Y por primera vez… la videoreceta:
“Truly she is none other” es un disco ideal para escuchar una tarde ociosa de domingo. Ponerlo en el equipo de música de la cocina e ir preparando un bizcocho mientras Holly va desgranando sus canciones con esa energía calmada. Cascar dos huevos en un bol y batir con dos medidas de azúcar moreno. Añadir el yogur natural, la medida de aceite, una medida de harina de trigo, otra de trigo integral y una tercera de harina de maíz blanco. La levadura y. Una cucharadita de jengibre rallado y ralladura de limón. Un bizcocho clásico como el rock que practica Holly pero con ese toque personal que ella tan bien sabe darle.
If being me is easy from where you stand
Seeing is believing from where I am
Try being me if you think you can
You think I got it easy
Try being me
Walk a mile in my shoes
Hace tiempo me compré un libro de cocina de Estados Unidos y ahora estoy empezando a sacarle partido. Para hacer esta tarta de zanahoria hace falta:
4 huevos, 150 gr. de zanahoria rallada, 100 gr. de nueces peladas, 250 gr. de queso tipo Phipaldelphia, 120 gr. de harina, 150 gr. de azúcar, 1 sobre de levadura, 1/2 cucharadita de canela y un chorrete de aceite de girasol.
Batimos en una ensaladera los huevos con el azúcar hasta que estés espumosos y blanqueen. Añadimos la harina, el azúcar, la levadura, la canela y el aceite. Mezclamos bien y después incorporamos la zanahoria rallada. Engrasamos y enharinamos un molde. Vertemos la masa y horneamos unos cuarenta minutos a ciento ochenta grados.
Dejamos que se enfríe. Yo suelo ponerlo en el poyo de la ventana que da a la terraza. Es algo que siempre me ha gustado en los dibujos animados. Batimos el queso con dos cucharaditas de azúcar y cubrimos el bizcocho. Terminamos adornando con las nueces peladas.