Archivo de la Categoría Hecho en casa
05
06
2006
Escrito por: Dr. Muerte en Hecho en casa
Aquí los llaman collejas. Para mí las collejas son los pescozones que te daban en el colegio, es lo que tiene ser de fuera. De cualquier manera me encantan los canónigos. Teníamos una bolsa abierta así que ayer nos hicimos para cenar una ensalada.
Cogimos los canónigos y le fuimos añadiendo ingredientes. Abundante sésamo, cebollino picado, sal, pimienta, canela molida (sí, teníamos el día inspirado), trocitos de queso de oveja curado, nueces, alga nori, mazorquitas de maiz, aceite y un chorrete de salsa de soja.
Parece que en verano apete comer más ensaladas, ¿no? Yo últimamente las tomo más a menudo. Y una cosa más… He descubierto el paté de pimiento. Si echas unas cucharaditas al aliño tendrás una ensalada deliciosa.
¡Compártelo!
4 Comentarios »
31
05
2006
Escrito por: Dr. Muerte en Hecho en casa
Este fin de semana hemos estado en Madrid. De mi visita al supermercado de El corte inglés me traje harina de maíz, para hacer tortillas, tamales, etc. Ayer, después de ver a Jose Andrés (al que hacía un montón de tiempo que no veía), me entraron un montón de ganas de hacer una tortillitas. Así que esta noche hemos preparado una cena de inspiración mexicana.
Son muy fáciles de hacer. Mezclas la misma cantidad de harina y agua. Amasas, haces una bola y la dejas reposar unos minutos. Después haces bolitas de entre 2 o 3 centímetros. Una vez tenemos listas las bolitas (a las que llaman testales) procedemos a hacer las tortillas, aplastándolas. Lo más normál será que no tengamos una tortilladora, como es mi caso. He recortado dos cuadrados de papel vegetal (entre los que se coloca el testal) y lo he aplastado con la ayuda de la tabla de cortar. Calentamos una sartén, sin aceite ni mantequilla. Y empezamos a hacerlas hasta que tienen un color doradito, incluso por algunos lados un poco quemado.
Las tortillas las hemos comido con diferentes tipos de quesos y para acompañar hemos preparado guacamole. Una cena rica, ligera y diferente que a los críos les ha encantado comer y preparar (Marina me ha ayudado a hacer los testales y aplastarlos).
¡Compártelo!
3 Comentarios »
24
05
2006
Escrito por: Dr. Muerte en Hecho en casa
Teníamos una bolsa de ensalada abierta unos días e iba siendo hora de terminarla. Por cierto ¿alquien compra todavía las lechugas enteras? Supongo que sí, que aún queda gente que no consume los productos en monodosis. Que sí, es muy cómodo pero a mí todo tan preparado y envasado me hace sentír que me tratan como un tonto. Aunque soy el primero en llevármelo a casa. Soy tonto y cómodo.
Bueno, que preparé una ensalada con lo quedaba de la bolsa. A saber, lechuga, zanahoria rallada y col. Encima puse unas virutas de queso. Salteé un par de lonchas de jamón serrano (troceadas a mano, que quedan más bonitas que cortadas con las tijeras) y las puse sobre el queso (curado, con mucho sabor) para que se fuese atemperando. Para terminar, unas nueces troceadas, un toque de sésamo y un buen chorreón de aceite de oliva.
Para acompañar me hice un bocadillo (me encantan los bocadillos) de jamón salteado y nueces con el pan bañado en aceite. ¡Qué bueno! Qué bien cenamos anoche y después, a ver House.
¡Compártelo!
2 Comentarios »

Esta es una de esas recetas redondas que le gusta a todo el mundo, es fácil hacer y además es ligera. Admite múltiples variantes en función de las verduras que tengas en casa. Las habituales son guisantes, brocoli, calabacín, patata, puerro, espinacas… básicamente cualquier cosa verde. Las cantidades aproximadas son: una pieza de brocoli (de la que solo usaremos los moñitos), un calabacín, tres patatas pequeñas (o dos medianas, o una grandota), medio puerro, un puñado de guisantes (yo siempre uso congelados) y otro de espinacas. Lo cocemos todo hasta que la patata esté blanda. Escurrimos y reservamos el caldo. Cogemos la batidora y empezamos a hacer el puré. Vamos añadiendo caldo según haga falta. A mí me gusta que tenga una textura cremosa y fluida, bastante sólida. Cuando esté a vuestro gusto le añadimos orégano, menta, eneldo y hierbabuena. Se le puede poner estas u otras, cada cual a su gusto. Batimos un poco más para incorporar las hierbas. Ponemos a punto de sal, echamos un chorrete de aceite de oliva virgen y volvemos a batir.
Preparamos los platos. Decoramos con pipas peladas y un chorrete de aceite de oliva. Para los mayores (a Pablo y Marina no les gusta el sésamo) podemos añadir un poquito de sésamo y unas gotitas de vinagre de modena. Salen cuatro plato generosos. Por lo general nos sobra y aprovechamos para congelarlo, que siempre da gusto tener algo rico que te pueda sacar de un apuro.
A Pablo le encanta este puré que dice que está que te mueres…
¡Compártelo!
No Hay Comentarios »
En Caprabo encontramos unos tallarines negros. Así se me ocurrió hacer una variación de una receta que había hecho.
Cueces los tallarines y los reservas. Pelas los langostinos crudos y reservas las cáscaras y las cabezas. En un cazo sofríes las cabezas con un poquito de aceite de oliva. En el mismo cazo añades la nata, lo dejas que haga chup chup un ratito y lo apartas. Así infusiona y toma todo el sabor. (Para cuatro personas, un cuarto de kilo de langostinos y doscientos mililitros de nata). En una sartén con aceite picante (una cucharadita) freimos un poco de cebolla (¿o era ajo?), picada finita, y un tomate. Cuando este pochado echamos la nata colada, sin cáscaras, y dejamos hervir un minuto. Apartamos. En otra sarten salteamos un diente de ajo y agregamos un cuarto de calabacín de rodajas finitas. Le añadimos una cucharadita de aceite picante y dejamos cocinar hasta que el calabacín esté transparente y blandito. En este punto echamos los langostinos y los salteamos con el calabacín. Es importante no hacer mucho los langostinos.
Ya tenemos todo listo para preparar el plato. Rescatamos la salsa de nata. Los que tengáis un chino la pasáis por él, si no lo tenéis pues la coláis en un colador, da lo mismo. La calentamos. Ponemos la pasta, añadimos el calabacín con los langostinos y finalizamos con la salsa. Si no nos hemos pasado con el aceite picante nos saldrá un plato muy sabroso y estimulante.
¡Compártelo!
1 Comentario »
El microondas lo utilizamos casi únicamente para calentar y descongelar, sin embargo en esta receta tiene un papel estelar. Es el encargado de cocinar la berenjena.
Cogemos una berenjena, la tapamos con un paño de cocina y la metemos en el microondas. La potencia y el tiempo que debe estar dependerán de nuestra paciencia y del tamaño del vegetal. Cuando esté cocida (debe quedar muy blanda) la sacamos y dejamos enfriar hasta que podamos pelarla sin escaldarnos los dedos. Mientras podemos picar un poco de cebolla. Media cebolla de tamaño medio esta bien. Que quede finita. En una ensaladera, plato o donde mejor nos parezca aplastamos la berenjena. Si queda algún trocito no importa. Vamos añadiendo la mayonesa hasta crear una pasta que se pueda untar. Agregamos la cebolla picada. Ya hemos terminado.
Esta receta la aprendió Juli en una cena en casa de unas amigas. Una de esas cenas a las que casi nunca voy. Algo bueno debían tener los hijos, servir como excusa para quedarse en casa.
¡Compártelo!
No Hay Comentarios »
Queríamos preparar una cena ligera. Venían unos amigos a cenar la víspera de nochevieja y no era plan. Así que preparamos un postre rico y que no llenase mucho. Con antelación asamos unas castañas y las reservamos en el horno para que conservasen el calor. Cogemos un plato grande y bonito. Lo dividimos mentalmente en dos. En una parte ponemos dos cucharadas soperas de yogur griego. Lo espolvoreamos con azúcar de caña. En la otra parte ponemos dos cucharadas soperas de helado de dulce de leche. En el centro colocamos tres castañas asadas (peladas). La castaña y el yogur combinan de miedo. El helado le da el toque de dulzor. Además jugamos con las diferentes temperaturas de cada uno de los ingredientes.
¡Compártelo!
No Hay Comentarios »
Echamos un chorrete de aceite en una sartén amplia y salteamos los espaguetis (crudos, sin cocer) hasta que estén dorados. Añadimos un par de ajos picaditos, un poco de perejil. Cuando el ajo tome un poco de color añadimos un poco de caldo de verduras (que se puede hacer disolviendo una pastilla de caldo en medio litro de agua). La idea es que cuezan diez minutos, añadiendo poco a poco el caldo según se vaya consumiendo. A media cocción le añadiremos el acompañamiento. Teníamos unas sobras de pollo asado así que las aproveché. Lo deshuesé, desmenucé e incorporé a la pasta. Aproveché también la salsa del pollo (esa salsa marrón, tan rica, que viene con los pollos asados que compras) para la cocción de los espaquetis. Y ya está! Facil, rico y rápido.
¡Compártelo!
No Hay Comentarios »
Visitando elbulli.com vi que vendían el libro de Ferrá Adriá y Caprabo. Es de esas cosas que no te las compras cuando las ves y luego te arrepientes. Lo vi en el Caprabo de Villarrobledo y nunca más lo había visto a pesar de haberlo buscado. Animado porque no cobraban gastos de envío lo compré. Creo que es una de mis primeras compras a través de internet sin contar las que hemos hecho en carrefour.es. Ayer hicimos salmón marinado, que es la única forma de comer salmón que nos gusta (bueno, ahumado también). Me acordé de la receta del sashimi de salmón del libro de Ferrá. Él lo hace con salmón crudo, pero es de sobra conocida mi incapacidad de seguir al pie de la letra una receta. Además, no teníamos salmón crudo. Troceas el salmón. Haces unas tiras de un dedo de ancho y luego las cortas por la mitad. Se colocan en un plato. Rallamos un poquito de piel de limón sobre el salmón. En una sartén ponemos zumo de limón, salsa de soja y aceite de oliva. Lo calentamos un poco. Removemos bien para ligar la salsa. Salseamos el salmón. Es un plato muy fácil, rápido y sano. El sabor del limón resulta delicioso.
¡Compártelo!
No Hay Comentarios »
Siempre que vamos a la biblioteca me gusta mirarlos libros de cocina. No tienen gran cosa, así que suelo llevarme alguno de la colección “Cocina país a país”, los que vendían con el periódico El País. Nosotros nos compramos unos pocos que nos parecían más interesantes. Japón (cómo no), China, Argentina, Francia… Y es que ya tenemos el libro de cocina mundial definitivo: “El libro de las cocinas del mundo”, de la editorial Integral, que nos regaló Patricia.
La receta es tan fácil como resultona. Necesitamos mozzarella, pan (lo ideal es un pan sobado o candeal), anchoas, leche y harina. Cortamos la mozzarella en lonchas de un centímetro más o menos. Cortamos unas rebanadas de pan del mismo grosor que el queso. Recortamos el pan del mismo tamaño que las lonchas de queso para que quede un emparedado perfecto. Pasamos las rebanadas de pan por la leche. No deben empaparse mucho. Las dejamos escurrir. Ponemos una rebanada de pan, una de mozzarella, una anchoa y tapamos con otra rebanada. Pasamos el emparedado por harina y lo freímos en abundante aceite caliente. Está buenísimo. Además al calentarse el queso en la sarten este se sale un poquito y se fríe quedando un borde crujiente. Comedlos en seguido para que no se enfríe. Sirve como aperitivo, cena y casi como una comida completa (para los que no sean muy comilones) ya que llena bastante.
¡Compártelo!
No Hay Comentarios »
|