Archivo de la Categoría Libros

Simone, eres mi madre cocinera. Mamá me ha enseñado el amor por la cocina, por las cosas bien hechas. El olor del bizcocho de naranja y de la tabla de plancha van parejos en mi memoria. Mi hermana siempre llama a madre, Paquita, cuando tiene alguna duda. Yo, como soy "así" acudo a tí. Mi libro de "Mil ochenta recetas de cocina" me lo regaló mi madre cuando me fui a vivir solo. Al hacerlo era como darme un trocito de ella. Era como decirme "No me puedo ir contigo, pero te doy este libro para cuidarte bien". Con él aprendí a hacer mis primeras tortitas con las que he conquistado tantos corazones, los crepes que tantas veces nos han alimentado en las tardes de ensayos y grabaciones. Y esa tarta de queso con glaseado de astrogirl que me valió el amor de una fan de las Vainica Doble (y a la postre se convertiría en madre de mis hijos). Como las madres verdaderas, solo me has dado buenos consejos. Me has enseñado a cocer las gambas, a hacer lentejas o unas rodajas de merluza en salsa verde. Gracias, Simone, y un besete allá donde estés.

1080

Parece que el sushi es el plato de las celebraciones. Lo hice por mi cumpleaños y lo he vuelto a hacer por nuestro aniversario. Nos gusta mucho a todos y no es muy difícil, aunque sí un poco laborioso. Suelo tardar unas dos horas en prepararlo. Empezaremos preparando el arroz. Vamos a utilizar 300 gr. para cuatro personas.

Cocina japonesa en casa

Primero lavamos el arroz. Lo ponemos en un cuenco con agua suficiente para cubrirlo. Lo removemos. Lo escurrimos. Lo volvemos a lavar. Así hasta que el agua salga limpia. Será necesario hacerlo unas ocho o diez veces. Esta es la parte más tediosa. Ponemos en arroz en una cacerola de metal. Añadimos 360 ml. de agua. La proporción es un 20% más de agua que de arroz. Tapamos con papel de aluminio y dejamos reposar diez minutos. Pasado este tiempo lo ponemos al fuego. Alto al principio, una vez que empieza a hervir lo bajamos. Lo retiramos cuando se haya inflado el papel de aluminio. Lo tapamos con la tapadera y lo dejamos reposar veinte minutos. Después lo destapamos y dejamos reposar otros veinte minutos.

Onigiri

Cuando haya terminado de reposar pasamos el arroz a una bandeja y le añadimos el vinagre que habremos preparado antes ( 50 ml. de vinagre de arroz, 2 cucharadas de azúcar y media de sal). Lo removemos y lo abanicamos. Dicen que así el arroz que más brillante y lustroso. Una vez tenga la temperatura adecuada para trabajar el arroz con las manos empezamos a preparar el onigiri. Son bolitas de arroz que pueden llevar relleno. Nosotros le pusimos atún en escabeche. Hacerlas es muy facil. Moldear con las manos una bola, hacer un agujero, meter el relleno y taparlo. Las salamos y añadimos un poco de sésamo por encima. Esta bolitas tiene mucho tirón entre el público infantil.

Sushi casero

Llega el momento de hacer los rollitos. Extendemos el alga nori y cubrimos con una capa de arroz. Dejaremos un margen de un par de centímetros a cada lado en el sentido en el que vayamos a enrollarlo. Ponemos las tiras de salmón y pepino y con ayuda de la esterilla lo enrollamos. Al siguiente rollito le pusimos tiras de bambú, anchoas y atún en escabeche. Las posibilidades son casi ilimitadas. Ponemos utilizar tortilla, diferentes pescados, tofu, verduras… Garbancita nos enseñó a hacer sushis veganos. Para trocearlos usaremos un cuchillo muuuy afilados que limpiaremos después de cada corte. Emplatamos y servimos acompañados de wasabi y salsa de soja con jengibre rallado.

¿Quieres ver más fotos de sushi?

Sí, es de tontos. Lo sé. Tras leer “Confesiones de un chef” acabé harto de testosterona, drogas y salsas con mucha mantequilla. Sin embargo quedó en mí cierta curiosidad por ese punkarra de buena familia convertido en cocinero mediático. Anthony Bourdain, peterpanesco escritor de prosa fácil y lengua procaz.

Malos tragos

“Malos tragos” empieza con una dedicatoria a los Ramones y termina… bueno no sé como termina. Lo dejé a medias. Es lo bueno de libros así. Donde te cuentan historias sueltas, independientes. Puedes ir picoteando, saltando y obviando lo que menos te interesa. Cuenta anécdotas, viajes, nos descubre sus tugurios favoritos… Pinchos de hedonismo para estómagos con almax.

[X] Cerrar
Vía E-mail