El ganaché o “ganaschhh” -como lo pronuncian los franceses- es una preparación básica que todo aquél con alma de repostero debe conocer. Es muy fácil de hacer y se le puede dar diferentes usos. En caliente sirve para cubrir tartas y pasteles. En frío, para hacer trufas, y a cualquier temperatura te la puedes comer a cucharadas.

Ten a mano: 250 g. de cobertura de chocolate,  200 ml. de nata líquida, 40 g. de azúcar, 50 g. de mantequilla.

Trocea el chocolate. Por a hervir la nata y el azúcar en un cazo. Debe ser lo suficientemente grande para que luego quepan todos los ingredientes. Una vez haya llegado a hervir unos segundos lo apartamos del fuego. Añadimos el chocolate y removemos bien. Debe quedar una crema sedosa. Esperamos que se enfríe un poco. Cuando metamos el dedo y esté a la temperatura de nuestro cuerpo añadimos la mantequilla. Batimos hasta incorporarla completamente. Y ya estaría listo.

Esta receta está cogida del libro Procesos básicos de pastelería y repostería, de Alfredo Gil Martínez. Es muy recomendable porque te enseña muchas preparaciones imprescindibles para ser un buen cocinilla reposteril.