Posts Tagged “casero”

Esta tarde hemos hecho tortitas y hemos probado el jarabe de arce. Ya teníamos ganas.

Tortita con nata y sirope de arce

Olvidemos el jabón. ¡Hagamos bizcochos!
A veces todo es cuestión de suerte. No tienes suficiente mantequilla. Ni el tipo de chocolate adecuado. Aún así te empeñas y sigues adelante. Y, a veces, del caos surge lo sublime. Ingredientes caóticos: 50 gr. de chocolate negro con chile, 3 cucharadas de agua, 150 gr. de azúcar moreno, 70 gr. de mantequilla, 100 gr. de aceite de 0,4º (en la receta original son 170 gr. de mantequilla), 25 gr de almendras molidas, 3 cucharadas de harina de fuerza, 5 huevos, 100 gr de almendras y avellanas troceadas.

Troceamos el chocolate y lo fundimos con 3 cucharadas soperas de agua. Añadimos y mezclamos el azúcar moreno. Vamos incorporando la mantequilla y el aceite. Aquí empiezan los problemas. No se incorpora bien, sobra aceite. Apartamos el cazo del fuego y echamos las almendras molidas y las 3 cucharadas soperas de harina de fuerza. Es imposible trabajar la masa.

Repaso la receta por si se me olvida algo. Monto las claras de los 5 cinco huevos. Vuelvo a repasar la receta y descubro, viendo una foto, el texto está mal redactado, que hay que añadir las 5 yemas a la mezcla. Esto ya va consiguiendo otra textura. Sigue sobrando aceite. Con una cucharada retiro el excedente. Mezclo las claras montadas e incorporo los frutos secos troceados. Engrasamos un molde y lo horneamos a 180º. Para colmo casi se quema porque no terminaba de cuajar.

Bizcocho Tyler Durden

Tú no eres las calorías que consumes.
Tú no eres lo que cocinas.
Tú no eres tu bizcocho.

Me llamó la atención ver en la zona de congelados de mi supermercado habitual vieiras congeladas. Las había comido en casa de mi hermana, gratinadas, en la cena de navidad. Así que no me lo pensé. Me llevé dos a casa. El problema vino el día que me decidí a cocinarlas. No sabía qué hacer con ellas. Busqué en mis blogs de confianza, rebusqué en internet y al final hojeé mis libros de cocina. Se me iba la mañana y todavía no sabía qué hacer. Al final Nobu me dio la solución.

Tiradito de vieiras

De su receta me quedé con lo esencial. La forma de hacerlas. Improvisé cambiando los ingredientes que no tenía. Abrimos las vieiras, las limpiamos bien y laminamos. Encima de cada lámina de vieira ponemos una rodajita de jengibre fresco y una lágrima de wasabi. Enmedio del plato ponemos medio pepino cortado fino y media zanahoria rallada. Alrededor las vieiras. Rociamos con el zumo de medio limón y terminamos con unas escamas de sal maldón. Hay que tener cuidado con el wasabi pues su sabor es tan intenso que anula al resto, por no hablar de lo que pica.

Llevaba ya tiempo con ganas de probar a hacer cosas ahumadas en casa, bien con humo líquido o con sal ahumada como en este caso. La sal la encontré en Mercadona por poco más de dos euros. El procedimiento es el mismo que si marinamos el salmón. Cubrimos el pescado con la sal por encima y por debajo. Dejamos reposar 24 horas en el frigorífico. El olor a humo es muy fuerte. Cada vez que abríamos la puerta de la nevera se impregnaba toda la cocina. Una vez pasado este tiempo lo sacamos, limpiamos y ya está listo para usar.

Salmón ahumado casero

De pequeño tenía unos cromos en dos colores que vistos con las gafas adecuadas tomaban volumen. Bueno, algo así. En realidad eramos pequeños e impresionables. Se trataban de dibujos impresos en dos tintas que daban la sensación de movimiento.

Cocina 3D

Cuando hace unos días vi un sencillo tutorial para hacer fotos estereoscópicas me picó la curiosidad. Así que me puse manos a la obra. Fue muy fácil. Cogí dos pimientos rojos, dos calabacines, una berenjena, una cebolla y un tomate. Les di una friega de aceite de oliva y los puse en la bandeja del horno. Alrededor de una hora a temperatura media.

Las gafas del jefe de cocina

Una vez que está hecho se deja enfriar. Se pelan, trocean y salan. Se añade aceite y una ramita de romero. Mejor dejarlo macerar y comer al día siguiente.

Nos encanta la tortilla de patata. Es un plato que nunca falla. Esta vez decidí acompañarla como lo hacía la yaya. Con un poquito de pisto dulce y unos pimientos fritos. A esta comida tan humilde ella le sabía dar su toque.

Tortilla de la yaya


Para preparar el pisto necesitamos un bote de tomate troceado. Lo escurrimos y lo freímos con un poco de aceite, una pizca de sal y un par de cucharadas de azúcar. Debe resultar dulce y de textura robusta. No es una salsa de tomate. El truco de los pimientos es echarles un poquito de agua cuando están a medio hacer. No se consumen tanto y quedan más ricos. Y para terminar, unas tajadas de panceta hechas en su propia grasa. Cocina de la buena, de la yaya.

En casa no somos muy carniceros. Intento buscar formas novedosas de hacerla. Así es como dí con Shoogayaki. Se trata de marinar la carne, en este caso unos escalopines de ternera, en salsa de soja con jengibre rallado.

Shoogayaki

El jengibre debe ser fresco. Desgraciadamente no teníamos así que lo sustituí por uno en polvo. Mezclamos los dos ingredientes. Introducimos los filetes diez minutos. Los escurrimos y los hacemos a la plancha. Acompañamos con un arroz blanco cocido. Gochi soosama.

El oniguiri, también llamado omusubi, son bolas de arroz cocido. El proceso es sencillo aunque puede hacerse un poco tedioso. Necesitamos, de momento, 250 gr. de arroz y 350 c.c. de agua.

Lavando el arroz

Cogemos una ensaladera, echamos el arroz, cubrimos con agua, removemos, quitamos el agua. Esta operación hay que repetirla entre ocho y diez veces. Hasta que el agua no aparezca blanquecina. Esta es la parte más aburrida. Se la encomendé a minichef, siempre dispuesto a ayudar y mojarse las manos.

En un cazo ponemos el arroz con 350 c.c. de agua. Lo dejamos reposar diez minutos. Lo tapamos muy bien con papel de aluminio. Intentando no dejar ninguna rendija por la que se pueda salir el vapor. Lo ponemos a fuego vivo y al empezar a cocer lo bajamos. Cuando se hay hinchado el aluminio lo apartamos. Debe reposar veinte minutos, mejor con la tapa del cazo puesta.

Oniguiri

Mientras esperamos a que el arroz tenga la temperatura adecuada para trabajarlo con las manos hacemos el relleno. Abrí una latita de atún en aceite de oliva y añadí un poquito de cebolla muy picada, una cucharadita de sésamo negro y otro poco de alga nori troceada. A partír de aquí ya solo cuenta nuestra pericia para hacer las bolas (de unos cinco centímetros de diámetro). Una vez hechas se salan bien y se sirven con salsa de soja.

En casa cocino yo. Monopolizo la cocina. Pero a veces hay que dar un paso atrás y dejar a otros que también disfrutan haciéndolo. Gusta que te cuiden y te mimen. Ayer fue un día de esos. Me hicieron un plato de pasta rico. Con secreto de cerdo salteado, tomates confitados, romero ruidereño y amor. Mucho amor.

Espaguetis con secreto

Esto podríamos decir que es un caso de cocina telepática en diferido. Hice esta receta el miércoles y Bocadorada hizo casi la misma el sábado.

Risotto con moixernons y shiitake

La receta no puede ser más fácil. Se cuece el arroz. Mientras se saltean las setas (moixernons y shiitake rehidratados) con un poco de mantequilla. Cuando están hechas se añaden unos cuadraditos de queso idiazabal y después la nata líquida. Se junta todo, se marea un poco y se sirve con unos piñones.

[X] Cerrar
Vía E-mail