El microondas lo utilizamos casi únicamente para calentar y descongelar, sin embargo en esta receta tiene un papel estelar. Es el encargado de cocinar la berenjena.

Cogemos una berenjena, la tapamos con un paño de cocina y la metemos en el microondas. La potencia y el tiempo que debe estar dependerán de nuestra paciencia y del tamaño del vegetal. Cuando esté cocida (debe quedar muy blanda) la sacamos y dejamos enfriar hasta que podamos pelarla sin escaldarnos los dedos. Mientras podemos picar un poco de cebolla. Media cebolla de tamaño medio esta bien. Que quede finita. En una ensaladera, plato o donde mejor nos parezca aplastamos la berenjena. Si queda algún trocito no importa. Vamos añadiendo la mayonesa hasta crear una pasta que se pueda untar. Agregamos la cebolla picada. Ya hemos terminado.

Esta receta la aprendió Juli en una cena en casa de unas amigas. Una de esas cenas a las que casi nunca voy. Algo bueno debían tener los hijos, servir como excusa para quedarse en casa.