El otro día, después de que llegara la paz y el silencio a casa, me apetecía preparar algo sabroso y ligero de cena. Una ensalada con media bolsa de lechugas variadas, puesta como base en un plato ancho y hondo. Después troceé dos aguacates, los puse encima de la lechuga, les exprimí medio limón y añadí un poco de sal gruesa. Abrimos una generosa lata de bonito Ortíz en escabeche. Nos encanta este bonito con sus lomos tersos y sabor suave. Para crear un contrapunto de sabor añadí unas anchoas. Y terminé con unas hojitas de menta fresca y un buen chorrete de aceite de oliva. Estoy muy contento con mi macetita de menta que no para de crecer, el cebollino, sin embargo, está un poco mustio. Qué buena estaba! El limón y la menta hacen una pareja deliciosa.