Pizza horneada en casa

Como en todo, la diferencia está en los pequeños detalles. Ya ves, te esfuerzas en preparar una buena masa de pizza casera y luego la pifias horneándola mal.

Todo empezó comentando una foto de Ibán Yarza en flickr. Como es tan majo iba contestando a tooodos mis comentarios. Algunos de los consejos que daba eran:

En la pizza, la temperatura lo es (casi) todo. Piensa que las pizzas se hacen en hornos de leña con la leña dentro, a +300º C. Si tu horno alcanza 250º, te gustaría que tuviese 275º; si alcanza 275º, te gustaría que alcanzase 300º; es la vida :)
Está está horneada con el horno (250º) a todo lo que daba, bien precalentado, y la masa colocada directamente sobre la chapa inferior del horno, directamente sobre la fuente de calor, para que se forme la corteza rápidamente y la miga tenga una buena expansión, tras unos 2-3 minutos en la base del horno, se pasa a la bandeja más alta del horno, y se achicharra con el grill otro minutito. Total, 3-4 minutos. Si tienes un horno más potente, podrías hacerlo en menos aún. La relación tiempo/esfuerzo/satisfacción es máxima.

Dan Lepard nos da también sus cinco consejos esenciales para conseguir la mejor pizza casera. Vienen a redundar en lo que nos aconseja Ibán.:

- Calienta tu horno todo lo que puedas.

- Hornea la pizza en el suelo del horno. Sin bandeja pero con papel de hornear. Termina de hacerla pegándola al grill. En 3 ó 4 minutos estará lista.

- Menos es más. Elige bien los ingredientes. No pongas mucha cantidad.

- La masa se puede congelar sin problemas aunque tardará en descongelarse tanto como en preparar y fermentar una nueva. Así que, tú verás. ;)

-  Añadiría que es buena idea tomarse la molestia de preparar una buena salsa de tomate.

¿Algún consejo más? Puedes dejarlo en los comentarios.