Empanada de sobras navideñas

Empanada de navidad

Después del fin del mundo, el fin de año y el fin de las navidades ¿Qué hacemos? ¿Nos ponemos a dieta? ¿Tiramos todas las sobras? No, no y no. Reciclamos. Cojemos un racimo de uva a punto de caducar, los langostinas y gambas de la última comida familiar, un poco de nata fresca de nochebuena… Lo que más me gusta de las empanadas es su versatilidad. Abres la nevera, coges cuatro cosas y ¡zas! te sale algo de impresión.

Vas a necesitar: 40 g. puerro (como un tercio de uno grande), 4 cucharadas soperas de tomate frito (casero, por favor), 1 chorrete de vino blanco, 130 g. gambas/langostinos cocidas peladas, 110 g. uvas sin pepitas, 30 g. crema fresca, 14 g. jengibre confitado, media cucharadita de eneldo, 1 plancha de masa quebrada fresca. Huevo batido para pintar la empanada

Vas a tardar: 20 minutos de preparación (depende de lo hábil que seas pelando las gambas)  + 15 minutos de horneado.

Ponemos una sartén a fuego medio con una chorrotada de aceite de oliva. Cuando esté caliente echamos el puerro cortado en juliana fina. Dejamos que se haga sin prisa. Una vez hecho salteamos con el vino, apartamos y reservamos. Mientras podemos ir pelando las gambas/langostinos cocidos. Quitamos las pepitas de las uvas. No es necesario pelarlas. En la sartén mezclamos todos los ingredientes (puerro, tomate frito, gambas, uvas, crema fresca, jengibre confitado, eneldo).

Extendemos la plancha de masa quebrada. Le vamos a dar forma de empanadilla grandota. Ponemos el relleno ocupando la mitad. Doblamos la masa y cerramos el borde. Pinchamos con un tenedor la superficie varias veces. Así saldrá el vapor de dentro y evitaremos que se rompa. Pintamos con huevo batido. Horneamos unos 15 minutos a 190º. Calor arriba y abajo, sin ventilador.

Ten en cuenta:

– Hemos usado gambas y langostino cocidos porque es lo que teníamos en casa. Si te han sobrado carabineros, centollos o similar, úsalos.

– Si no tienes vino blanco y sí un culín de sidra o cava no lo dudes.

– El jengibre confitado quizás no sea muy común. Puedes echarle una cucharadita de jengibre molido.

– No le iría mal unas nueces, manzana, pera…