La manera que más me gusta de comer las judías verdes es en ensalada. Cociendo en el mismo agua unas patatas y un huevo. Acompañadas por un tomate troceado y servidas con un chorrete de aceite de oliva. Mi madre, a veces, las salteaba con ajo y las servía con salsa de tomate. Hoy, sin embargo, las he hecho de una manera diferente.

Judias verdes en ensalada

Primero las he cocido con el huevo, sin patata. Luego he estrenado mi nuevo rallador, que ya tenía ganas. Rallando tres tipos de quesos, fresco, tierno e idiazabal. He cortado en rodajas un tomate y rallado otro medio. Con éste último hacemos una vinagreta con aceite de oliva, sal y vinagre de Pedro Ximenez. Buscamos unas hojas de espinaca y preparamos el plato. En medio las judías cubiertas con una montaña de queso. Alrededor, el tomate, los cherrys confitados y las espinacas. Anadimos la vinagreta y un poco de sésamo.