Mi historia del pan

Los panes de The Loaf

 

No soy especialmente nostálgico. Recuerdo la panadería de la Señora María en la calle Vergara. Pasaba a diario por delante, camino del colegio, camino de la plaza para jugar con los amigos… Recuerdo sus azulejos blancos, la puerta que dejaba entrever un cuarto de estar donde pasar las horas muertas. Cuando cerró empezamos a comprar el pan en la calle Santiago. Algo más mayor me compraba los bollos que llevaba al cole donde Adela. Aún llevábamos uniforme pero eramos unos tontorrones de cuidado. Después hay una gran mancha. Un largo túnel del que salí para irme de Madrid. Me vine a vivir a Villarrobledo. El amor, que diría Alfonso Hevia. Pan, queso, vino, amigos. Aquí están Pajarito (cómo me gusta el nombre y sus tortas de manteca) y García-Filoso (familia de Juli). Hay más panaderías, claro, pero éstas son las “nuestras”.

 

Pan extreme de The Loaf

 

Así he vivido muchos años. Felíz con los panes sobáos, la barra de centeno, la trenza, la torta de manteca, las magdalenas, los rollos, el bollo de mosto… hasta que me tropecé con el Pepito Grillo panarra. Una voz que me decía “¿Por qué no haces pan?”, “¡Panifica!”. Una fuerza evangelizadora que hizo pensar y preguntarme por qué no hacerlo. Esa voz tiene nombre. Ibán Yarza. Le descubrí en Robin Food, le seguí en twitter, me metí en el foro del pan, fui a un curso suyo… Al final su semilla fue levando y dio sus frutos. Empecé a hacer pan.

 

Haciendo pan extreme en casa

 

Hace unos meses, en pleno furor panarra, apareció The Loaf in a box. Una panadería que duraría tres meses y en la que estaban involucrados Ibán Yarza y Dan Lepard. O sea, la hostia. Como si a Morrissey y Trent Reznor les diese por hacer un grupo juntos. Con una puesta en escena impecable (imagen, comunicación, productos) pronto se convirtió en un punto de referencia. Un espejo en el que mirarse, un sitio inspirador, motivador. Muchos han ido en persona en un peregrinaje iluminador. Han pasado panarras ilustres y panarras anónimos. Ha habido cursos, charlas, encuentros y panes, claro. Unos panes hermosos, humildes, especiales. En este breve periodo de tiempo nos han dado algo casi imposible de encontrar en estos tiempos tan acíagos. Ilusión, una fuerza imparable que ha anidado en nuestro corazón.

Gracias, mil gracias a todo el equipo de The Loaf, a Ibán Yarza, a Dan Lepard, a Javier Marca, a la panda de Panarras y a todos los que a través de facebook y twitter me habéis ayudado e inspirado a seguir haciendo pan.

Pan casero extreme. Sólo 1% de masa madre y una larga fermentación.

Pan casero extreme. Sólo 1% de masa madre y una larga fermentación.

Una de las experiencias más gratificantes haciendo pan en casa ha sido hacer la fórmula de la hogaza 1% de masa madre de panarras.com. Siguiendo una metodología muy similar a la que Dan Lepard utiliza para preparar el pan extreme en The Loaf. El resultado es espectacular. Un pan con baja acidez, una miga deliciosa y un aspecto impecable. Si no le tienes miedo a la masa madre, hazlo.

 

P.d.: Quizás te interese echarle un vistazo al “Short & sweet” de Dan Lepard. Un libro imprescindible para el baker casero.

 

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6 Comentarios

  1. Miquel Saborit

    Increeible historia panarra!!! De las que se siente…
    Me parece que Theloafinbox nos va marcar de por vida!!!
    Mucha suerte! Y mucha harina!

    Para Dr. Muerte de @meskpa

  2. Muy buen post si señor!

  3. Dr. Muerte

    Muuuchas gracias a todos. <3

  4. Hola Doctor. Sabes si el pan Extreme se dejaba fermentando a temperatura ambiente o en una armario fermentador?
    Gran post!

    • Dr. Muerte

      Raúl, perdona. Tu comentario estaba en la cola de aprobación. Lamento la tardanza. El extreme de panarras.com se fermenta a temperatura ambiente. Es ideal para hacer en casa.

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