Tarta de pistacho y frambuesa

Oscar Wilde decía que la mejor manera de evitar el pecado es caer en él. Os confieso que en pastelería he cometido y catado una extensa lista de pecados. Desde hacer cupcakes de colorinchis a hacer tartas finolis. Ahora mismo me chirría tanto una tarta de fondant como una tartaleta decorada con oro. Lo que me va es la sobriedad. Simplificar, simplificar y simplificar. Elaboraciones básicas, bien ejecutadas, con buenos ingredientes. Me gustaría que lo que hago sonase como una canción de Joy Division. Butter will tear us apart.
MASA QUEBRADA
063g Azúcar blanquilla
150g Mantequilla

055g Huevo

250g Harina de trigo de todo uso

  1. Vamos a preparar la masa quebrada.  Suelo utilizar la kitchenaid por comodidad pero a mano también se tarda un periquete. Bate la mantequilla y el azúcar. Cuando empiece a blanquear añade el huevo. Sigue batiendo e incorporar la harina. Debes mezclar los ingredientes lo justo y necesario para que quede una masa homogénea.
  2. Haz una bola y envuélvela en papel film. Aplástala un poco para que te sea más fácil estirarla luego.  Déjala un par de horas en la nevera. Si tienes prisa ponla una media en el congelador.
  3. Se conserva bien en el frigorífico varios días, bien envuelta. Puedes congelarla y conservarla varios meses.

FRANGIPANE
106g Pasta de pistacho
086g Azúcar blanquilla
086g Mantequilla

110g Huevos

037g Harina de trigo

  1. La pasta de pistacho se puede hacer en casa o comprarla hecha (es difícil de encontrar fuera de proveedores para profesionales). Para hacerla nosotros ponemos en una batidora de vaso los pistachos con un chorrito de aceite suave. Si necesitase más, añádelo poco a poco. Batimos hasta obtener una pasta homogénea y sedosa.
  2. Batimos la pasta de pistacho  anterior, el azúcar y la mantequilla.
  3. Añadimos los huevos. Batimos hasta su completa incorporación..
  4. Hacemos lo mismo con la harina. Esta preparación se puede hacer con antelación. En frío dura un par de días sin problema.

Tarta de pistacho y frambuesa

Cuando quieras hornear la tarta saca la masa de la nevera. Deja que se atempere cinco minutos. Para poder estirarla necesitas que esté fría pero no demasiado dura. Demasiado fría, se resquebraja; demasiado caliente, la masa se pega y se deshace. Estira poco a poco, empujando el rodillo desde el centro hacia afuera. Un grosor de unos 3 mm. es ideal. No necesitas una regla, puedes hacerlo a ojo.  Forra un molde desmontable, de unos 24 cm. Ve acomodando la masa a todos los recovecos, con paciencia. Es importante que cubras bien el ángulo que crea la base con la pared. Si no llega hasta el fondo la parte vertical de la masa se vendrá abajo con mayor facilidad. Recorta con un cuchillo la masa sobrante. Rellena con el frangipane.  Reparte un par de fresas fileteadas y unos pistachos enteros. Hornea unos 45 minutos a 180ºC.

No la desmolde nada más sacarla del horno. Deja que baje su temperatura un poco. La masa se endurecerá un poco al enfriarse y será más fácil de manejar. Deja que se enfríe completamente sobre una rejilla. Antes de servir decora con unas frambuesas y espolvorea un poco de azúcar glass.