Torrijas

He visto a mi madre hacer torrijas un montón de veces. Cuando vivía con mis padres a veces se levantaba temprano y las preparaba para desayunar. Qué sensación más buena levantarte y encontrarte las torrijas recién hechas.

Esta semana santa me he animado a hacerlas. La verdad es que es una receta muy fácil y resultona. Como fue un poco improvisado no las tuve escurriendo toda la noche, solo unas horas. Aún así me quedaron muy buenas.

 

Se coge una barra de pan del día anterior (o de un par de días) y se le quita la corteza. No te lleva mucho tiempo y ayuda a que queden más blanditas y esponjosas. Se corta en rebanadas de un dedo de ancho (sí, ya sé, las medidas exactas no son lo mío y además mis dedos son muy finos). Se remojan en leche y se dejan escurrir la noche anterior a hacerlas.

Deben quedar mojadas pero que no goteen leche. Batimos un par de huevos (en total necesitaremos cuatro) y ponemos a calentar una sartén con abundante aceite. Vamos pasando el pan por el huevo y lo freímos. El aceite no debe estar muy caliente.

Las torrijas, una vez fritas, las dejamos escurrir el aceite sobrante en un colador grande. A continuación las pasamos por azúcar y canela. ¡Ya están listas! ¡A comer que se enfrían !

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2 Comentarios

  1. Um, que rico! yo también las he hecho estos días, nos encantan.

  2. ¿Como las haces? De las que he probado estas son las que más que gustan. Dulces y con sabor a leche y huevo.

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